El músculo del que nadie habla: el piso pélvico
El músculo del que nadie habla: el piso pélvico

Imagina tener un ayudante invisible y confiable todos los días, que te apoye y te mantenga erguido. ¿Te parece bien? Entonces puedes estar feliz, porque tu suelo pélvico hace precisamente eso. Trabaja silenciosa pero continuamente en segundo plano, como el pequeño generador de energía de tu cuerpo. Puedes imaginar el suelo pélvico como una sólida red de seguridad que protege tu sensible ser interior y mantiene todos tus órganos en su lugar. Es increíblemente flexible y se adapta constantemente a las exigencias dinámicas de tu vida diaria.
Pero seamos sinceros: a pesar de su papel crucial en la vida diaria, rara vez se habla de los músculos del suelo pélvico. Como resultado, muchas personas desconocen todo lo que hace. Algunas incluso se sienten incómodas hablando de él o entrenándolo hasta que es demasiado tarde y surgen problemas. El primer paso para cambiar eso: ¡hablar de nuestro héroe anónimo! Porque cuidar el suelo pélvico no debería ser un tabú. Creemos que debe tratarse como cualquier otro ejercicio de entrenamiento, sin vergüenza y con esmero. Unos bíceps grandes o unos glúteos perfectamente formados pueden ser bonitos, pero un suelo pélvico sano te fortalece desde dentro y, ante todo, facilita cualquier entrenamiento posterior.
Así que, en este artículo, analicemos con más detalle este interesante grupo muscular, apreciémoslo y aprendamos a comprenderlo. Al fin y al cabo, se trata de tu salud, tu bienestar y, en definitiva, de tu calidad de vida.
¿Qué funciones realizan los músculos del suelo pélvico?
Básicamente, el suelo pélvico se puede describir como un grupo de músculos y tejido conectivo que llenan la parte inferior de la pelvis. Puedes imaginarlo como una especie de hamaca muscular que cuelga del extremo inferior de la pelvis, responsable de sostener y controlar los órganos, incluyendo la vejiga, el intestino y, en las mujeres, el útero. Además de sostener los órganos, el suelo pélvico también es importante para controlar las excreciones. Cuando la vejiga empieza a fallar en un largo viaje en coche y la salida más cercana con fontanería de emergencia aún está a unos kilómetros de distancia, es el suelo pélvico el que se contrae para protegerte y te da el tiempo que necesitas.
Funciones importantes del suelo pélvico
- Apoyo a los órganos internos (vejiga, intestinos, útero)
- Control sobre las excreciones
- Estabilización de la postura
- Promoción de la salud sexual
Sano y fuerte a cualquier edad
El suelo pélvico también desempeña un papel fundamental durante el embarazo. A medida que el bebé crece, aumenta la presión sobre este complejo muscular. Para crear el espacio necesario y facilitar el parto, las hormonas garantizan que el tejido del suelo pélvico se vuelva más flexible y elástico. La inestabilidad y la tensión adicional resultantes pueden provocar problemas como dolor de espalda, incontinencia o incluso prolapso de órganos. Pero no te asustes: la buena noticia es que, al fortalecer y cuidar conscientemente el suelo pélvico durante el embarazo y el posparto, estos posibles problemas pueden evitarse o, al menos, mitigarse.Mediante ejercicios específicos, el suelo pélvico se puede fortalecer y entrenar para adaptarse mejor a las necesidades cambiantes. Además, la movilización consciente del suelo pélvico puede ayudar al cuerpo a recuperarse más rápidamente después del parto y a que la madre se sienta mejor.
Con la edad, el suelo pélvico, al igual que muchas otras partes del cuerpo, puede perder fuerza y funcionalidad. Esto puede provocar diversos problemas, como incontinencia, dolor pélvico y disfunción sexual. Mediante ejercicio regular y un cuidado consciente, el suelo pélvico puede mantenerse en forma a cualquier edad, lo que se traduce en una mejor calidad de vida y mayor comodidad en la vida diaria.
El entrenamiento del suelo pélvico no es sólo para mujeres
El suelo pélvico no solo es importante para las mujeres. Los hombres también tienen músculos del suelo pélvico, y su salud y función son igual de cruciales. Favorecen el control de la vejiga y los intestinos, contribuyen al rendimiento sexual y pueden reducir el riesgo de problemas de próstata. Los ejercicios del suelo pélvico son especialmente beneficiosos después de una cirugía de próstata o para hombres que sufren los efectos de la prostatitis crónica.
Entrenamiento específico para el suelo pélvico
La prevención y el cuidado del suelo pélvico son fundamentales para mantener su salud y función. Existen numerosos ejercicios y actividades que pueden ayudarte a fortalecer y movilizar los músculos del suelo pélvico. El yoga y el pilates son dos buenos ejemplos, pero también existen ejercicios específicos para el suelo pélvico que pueden realizarse en casa o bajo la supervisión de un fisioterapeuta. Es importante reconocer que el suelo pélvico no es un elemento aislado, sino parte de un sistema complejo que abarca todo el cuerpo. Por lo tanto, a menudo se beneficia de ejercicios que mejoran la conciencia corporal y la postura general.
Nuestro consejo para casa: El ejercicio de Kegel
Este ejercicio recibe su nombre del ginecólogo Arnold Kegel, quien lo desarrolló en la década de 1940. Comienza sentándote o acostándote en una posición cómoda. Luego, intenta visualizar y contraer los músculos del suelo pélvico. Imagina que intentas contener la orina. Deberías sentir una "elevación" y una "tensión" alrededor de la vagina o el pene y el ano. Mantén la contracción de 5 a 10 segundos y luego relájala durante otros 5 a 10 segundos. Puedes repetirlo 10 veces. Al principio puede ser bastante agotador, así que tómatelo con calma y aumenta gradualmente las repeticiones a tu propio ritmo. Ya sea por la mañana después de levantarte o durante la pausa del almuerzo en la silla de la oficina, intenta incorporar el ejercicio completo tres veces al día.
